La Educación artística, estrategias y retos en la realidad cubana actual.

Por: Lic. Raciel Linares Guerra                                                                

La Educación cubana se organiza mediante un conjunto de subsistemas articulados de forma orgánica.

La enseñanza en nuestro país comienza por los Círculos Infantiles (institución creada en 1961) reciben a los niños desde el primer hasta los 5 años. Posteriormente los niños asisten a la Educación Pre-escolar, siendo esta institución acompañada por la Comisión de Educación de Padres, el programa Educa a tú Hijo (para padres que no enviaban a sus hijos a esta educación inicial) y el Centro Latinoamericano de la Educación Preescolar, institución de intercambio de experiencias de educación pre-escolar de países latinoamericanos y Cuba.

Se trabaja además los cuatro niveles fundamentales de enseñanza: primaria, secundaria básica, preuniversitaria y universitaria, más la enseñanza técnico y profesional. También cuenta con la Educación de adultos, Educación especial, así como otras actividades extracurriculares. (Círculos de interés entre otras)

La educación técnica profesional es el otro destino luego de la secundaria básica que prepara a obreros calificados (con un nivel medio básico profesional que equivale a duodécimo grado) y técnicos medios (con un nivel de medio superior profesional

Nos gustaría abundar en este artículo la enseñanza de las artes, tema imprescindible en la formación del gusto estético y del desarrollo del talento en niños, y jóvenes. Entre estas encontramos la formación de Instructores de Arte y la enseñanza de las diferentes especialidades en las Escuelas de Artes de nivel elemental, medio y superior en todo el país.

Los instructores de arte son parte de un proyecto creado para diversificar y masificar la cultura. Estos instructores son personas con vocación artística pero que no se interesaron, o no pudieron ingresar a las Escuelas de Artes o que no aprobaron los requisitos de ingreso a las mismas. Para poder desempeñar esta función es necesario aprobar los cursos de enseñanza de un arte en específico, que puede ser pintura, música, danza o teatro. Trabajan en espacios en los horarios de la semana e imparten clases, explican teoría o aclaran dudas sobre las complementarias clases televisivas. Además poseen tiempo extra luego de las clases con alumnos aficionados al arte, y talleres donde los mismos se perfeccionan.

Este proyecto, que tuvo sus antecedentes en la década del 60, fue un proyecto ideado por Fidel Castro allá por los finales del 90 y principio del 2000, con el propósito de masificar la cultura, y que los estudiantes aquí formados, cumplieran la honrosa misión de llevar la educación artística a todos los rincones de nuestro país. Su vinculación con las escuelas y la comunidad es un objetivo fundamental en el propósito de este proyecto. Ahora bien, como todo proyecto tiene ventajas y desventajas; nunca se pensó en que estos estudiantes pudieran llegar alguna vez a ser artistas, ya que existían escuelas especializadas para estos fines; ¿pero quién puede prever el futuro o encasillar el talento artístico? Si un error tuvo este proyecto fue precisamente éste. Hoy existe un éxodo marcado de estos graduados hacía otras esferas ya sean del arte, (incluyendo la profesional), y de los servicios, con las nuevas gestiones de trabajo por cuenta propia, donde la estimulación monetaria juega un papel preponderante en esta decisión.

Las Artes Plásticas en Cuba. Después de 1959.

Resulta tremendamente interesante observar cómo el ritmo de cambio en la expresión de la cultura alcanzó niveles sorprendentes, a partir del momento en que se colocó a tono con el devenir contemporáneo. En este proceso incidió como un hecho decisivo el triunfo de la Revolución, el cual marca un cambio abismal en la proyección cultural y artística.

Las artes plásticas fueron testimonios del cambio acaecido y se sensibilizaron con la nueva proyección cultural y artística del proceso. Por supuesto, las expresiones plásticas se harán receptivas a todo este movimiento en derredor del hombre y los nuevos caminos de la historia y los tomará en cuenta en sus nuevos derroteros expresivos.

La década del 60 presenta un marcado carácter épico, se hace eco de las nuevas tareas revolucionarias. En 1962 se fundan las Escuelas Nacionales de Arte (ENA), que da entrada a nuevas líneas de Educación Artísticas.

Durante los 70 hay una ampliación de temáticas y lenguajes artísticos. Puede verificarse la influencia de algunas corrientes del arte contemporáneo como el expresionismo, el fotorrealismo, una línea inspirada en los sueños o la imaginación y el arte pop. El arte abstracto tiene un significativo desarrollo específicamente en sus vertientes óptica y cinética. Se destacan en esta época Pedro Pablo Oliva, Nelson Domínguez, Flora Fong, Roberto Fabelo, Gilberto Frómeta Fernández, Ever Fonseca y Manuel Mendive. Muchos de estos creadores se vincularon de una manera u otra a los procesos de enseñanza en las escuelas de todo el país, dejando un importante legado en las generaciones posteriores.

La Escuela Nacional de Arte (ENA), es el centro insignia de la enseñanza artística en Cuba, inaugurada como un proyecto de la triunfante revolución para llevar el arte a todos por igual se va convertido en un paradigma de la cultura cubana, dándole la posibilidad a todos a acceder a una enseñanza muy cara en todo el mundo y de manera gratuita.

Poco después de la creación de la Escuela Nacional de Arte, en las provincias comenzaron a constituirse centros que seguían aquel modelo, casi todos recibieron un nombre común: Escuelas Provinciales de Arte. Entre 1963 y 1965 se crearon escuelas en Pinar del Río, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente, aunque en la especialidad de Artes Plásticas, Pinar del Río, fue pionera en la creación de su primera Escuela de Artes Plásticas y Aplicada allá por 1946, con la llegada a la provincia de un grupo de egresados de la prestigiosa Academia de San Alejandro; entre ellos se destaca Tiburcio Lorenzo Sánchez, quien estuvo vinculado a la enseñanza hasta la década de los 70.

Al realizarse en el año 1976 la nueva división político-administrativa del país y constituirse el Ministerio de Cultura, se crean 7 nuevas escuelas de artes destinadas a fortalecer la enseñanza de las arte en el nivel elemental y el Centro Nacional de Superación de la Enseñanza Artística con el objetivo de calificar idóneamente a los profesores de dichas escuelas y en el presupuesto nacional fueron cuantiosas y crecientes las asignaciones que se pusieron al servicio de la educación.

El punto culminante de la enseñanza del arte en Cuba, surge con la creación del Instituto Superior de Arte (ISA). Universidad cubana de las artes, que abrió sus puertas el 1 de septiembre de 1976 al amparo de la Ley No. 1307 de 29 de julio del mismo año, en la que se determinó su creación. La estructura inicial fue de tres facultades: Música, Artes Plásticas y Artes Escénicas, con tres carreras que se correspondían con las mencionadas facultades.

Este nivel de enseñanza, todavía se concentra en la capital del país, lo que es una limitante para ampliar las posibilidades de ingreso a este nivel de enseñanza.

Ahora bien, si en los primeros años de la revolución se crear todo un sistema de instituciones de enseñanza del arte, además de las llamadas diez instituciones básicas que venían a complementar el acervo cultural de nuestros niños y jóvenes; porqué en los años 90, se pierde el nivel elemental de las Artes Plásticas en todo el país. Es cierto que esta enseñanza demandaba gran cantidad de recursos especializados que el país no produce y tiene que importar de otros países, pero también creaba las bases para la formación del gusto estético de estos niños, sirviéndole para su vida futura en cualquiera de las ramas del saber.

Por otro lado, es lamentable que se perdiera la Academia de Nivel Medio en la Especialidad de Artes Plástica de Pinar del Río, a pesar de la rica tradición que esta tuvo desde 1946 y que los futuros estudiantes tengan que hacerlo en la capital, bajo condiciones de desigualdad y lejos de su familia, quien juega un papel importante en su formación; esto ha venido afectando los procesos de formación profesional de los futuros artistas de la provincia, ya que son muy pocos los que logran llegar a la Academia de San Alejandro o al Instituto Superior de Arte. Entonces miremos hacia futuro, ¿Qué pasará en los próximos años con el arte plástico y la cultura en Pinar del Río. Esto debe ser un tema a analizar en el contexto cubano actual.

Nuestro objetivo como nación, debe ser salvar el sistema institucional de la cultura. Que las escuelas cumplan su rol en cuanto a la Educación Artística, el papel del profesor e instructor en las mismas y en el trabajo de orientación vocacional, aspecto éste que es aún una debilidad en los primeros niveles de enseñanza en nuestro país. El papel de las Casas de Cultura y de todas las instituciones en sentido general.

Anuncios

Autor: Pinar.com

Revista sociocultural del occidente cubano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s